Este texto intenta dar a conocer una ruta del Camino de Santiago que conducía, y aun conduce,  a los peregrinos por el norte de España hasta Compostela. No existe mucha documentación  escrita  que  hable  de  ella,  pero  sí  hay  la constancia de su antigüedad y  uso, conocida por la tradición oral y los recuerdos documentales y monumentales que existen y sobre todo los peregrinos que aún caminan  por  esta  ruta.    El  nombre RUTA VADINIENSE quiere ser un recuerdo histórico para las gentes vadinienses  de los  siglos prerromanos y especialmente  del I al V de nuestra era,  que habitaron  estos  pagos  y  el  de   PICOS DE EUROPA  se  refiere  al escenario geográfico donde vivieron.

El  texto  no es una guía que se ha de seguir paso a paso con toda  clase  de  detalles,  para  que  el caminante  no  se  extravíe,   como   hacen   otras guías del camino tradicional que cruza la  meseta. Precisamente el peregrino  hacía  su  camino  con una  gran  libertad,  desde  que  salía de su  casa, para visitar lugares, monasterios y santuarios  que le interesaban  porque  conservaban  reliquias  de santos, antes de  llegar a Compostela y al final de la tierra o Finisterre.

Este  texto  tiene  dos partes diferenciadas: la que indica  la  ruta, lugares y dirección para caminar y la que explica  contenidos,  significados y motivos de la peregrinación.

Caminar,  ver  y  pensar constituyen la esencia de un  ejercicio  que  se  llama    peregrinación,   en términos religiosos.  Pero  el camino está más por dentro  que por fuera, porque la peregrinación es más  interior  que  exterior.    Muchos  peregrinos caminan, pero no saben por qué peregrinan.

Lo esencial del Camino de Santiago es el final:  llegar  ante  la  presencia  de  los  restos de Santiago de Compostela. Pero  también  interesa el  camino,  porque es símbolo  del “camino de la vida”.  El camino exterior, con sus dificultades, es la  escenificación  del  camino   interior,   que   se puede perder y nos  vemos obligados a buscar  y encontrar continuamente. No hacemos el camino; es el camino quien nos hace a nosotros.

Por eso, el peregrino  ha de tener una libertad de movimientos porque elige, encuentra, improvisa y disfruta del Camino de  Santiago, tanto como del camino de la vida.

Caminante,  peregrino  de  la  vida,  te deseamos que encuentres  la  senda  por  donde  otros  han pasado.

Ruta Vadiniense- Picos de Europa.  Asociación de Amigos del Camino de Santiago.