PICOS DE EUROPA

Tratar  de  encontrar  una  respuesta  válida  y  concreta  al porqué del nombre de Picos de Europa es como intentar orientarse en sus cumbres cubiertas por la niebla  o  en  sus  valles cegados  por  el  mar  de  nubes.  Un  misterio.  Lo  único  en lo que todos los estudiosos e historiadores de Picos de Europa  coinciden  es  que  en  1800  el español Martínez Marina denomina  ya  a  este  macizo Picos de Europa en su Diccionario Geográfico e Histórico de Asturias.
Sin embargo, la reválida internacional la tuvo que dar a comienzos del siglo XIX un geólogo alemán,  Guillermo  Schulz,  quien  en  sus mapas, estudios y escritos fijó ya para siempre el nombre  de  Picos  de  Europa  a  esta  agrupación  de  elevadas montañas de la Cordillera Cantábrica.
Pero  ¿por  qué  Marina o Schulz eligieron la denominación de Picos de Europa?. La teoría más extendida hace referencia a los marinos que se acercaban a la costa cantábrica y a que la  primera  tierra  que  divisaban  en  el  horizonte  era el perfil de este macizo, era, pues, la primera tierra europea que se divisaba desde el mar.  De  ahí,  a  Picos de Europa, tan sólo quedaba  un  paso.  Europeismo  de  nuestros  antepasados,  cuando la conciencia europea brillaba por su ausencia.
¿Y  cómo  llamarían   a   estas   cumbres   los pastores    mesetarios   que   desde   tiempos inmemoriales   y    desde    tierras    leonesas, asturianas,    palentinas    o    castellanas    se encargaban   de   llevar   en   el   verano   sus ganados  hasta  las  majadas  y  laderas  altas de este macizo?.  ¿Y  cómo  llamaban  a  sus montañas     los      lugareños,     pastores    y cazadores, que nunca habían visto el mar?.

El jesuita  leonés  padre  Eutimio Martino, historiador e investigador, ha dado respuesta a la anterior pregunta.  El nombre de Picos de Europa procedería de dos términos prerromanos Ur y Opa o Apa, (ur-opa/apa, que derivaría en el cultismo Europa), que significan agua. Según  esta  versión,  estaríamos ante los Picos del Agua, un nombre dado por los pastores y  cazadores  cántrabros  y  astures,  primeros  pobladores de estas montañas, las cuales se caracterizan precisamente por  eso,  por  absorber  el  agua  de  la  lluvia  y  de  la  nieve  y devolverlas convertidos en ríos caudalosos.
En  cualquier  caso,  prevaleció  la  tesis marinera y escritores como Ambrosio de Morales, cartógrafos como Giacomo Cantelli o el  profesor de la Universidad de Salamanca Luciano Marineo  llamaron  a  este  lugar  Peñas  de  Europa  o  Montañas  de Europa. El siglo XIX consolidó el nombre definitivo de Picos de Europa y hoy, en  los  inicios  del  siglo XXI,  se demuestra que fue un acierto.  Hoy,  el  nombre  de  Picos  de  Europa  está  asociado a un entorno natural de gran belleza y de gran potencial turístico.
Sólo el nombre de Picos de Europa es capaz de despertar un enorme  interés  y de atraer a miles  de  visitantes  cada  año  de todos los lugares no sólo de España y de Europa sino de todo  el  mundo.  Picos  de  Europa  es  hoy  sinónimo  de  paraje  de alta montaña de gran atractivo, de especial interés, único en su género y, por todo ello,  de alto valor ecológico y medioambiental.